Las Correspondencias
Cada obra va acompañada por una carta escrita para ella.
Hay días en que bastará con mirar la ilustración. Otros, quizá te pida abrir su Correspondencia, leer calmadamente y reconocer algo de lo que estás viviendo.
Una emoción. Una fuerza olvidada. Otra forma de mirar... Y a veces, justo el día que la abres, parece escrita para ti.